El primer problema que se encuentra un buzo es la Presión (fuerza aplicada sobre una superficie determinada desde todas las direcciones), la atmósfera que nos rodea determina la Presión Atmosférica, la cual disminuye a medida que se consigue mayor altura. Pero el buzo no solo debe soportar esta presión sino que le debemos agregar la Presión Relativa, la cual aumenta a medida que nos sumergimos, es decir que a mayor profundidad, mayor presión.
Si sumamos ambas presiones, la atmosférica y la relativa (Manométrica) obtenemos la presión que realmente soporta un buzo que es llamada Presión Absoluta.
A los fines prácticos, diremos que la Presión Atmosférica es de 1 atmósfera (aproximadamente de 1 Kg./cm2) y la Presión Relativa, es de 1 atmósfera cada 10 mts. de profundidad. (o cada 33 pies)
Supongamos que deseamos bucear en la costa, si disponemos de un aparato para medir presión (manómetro) veremos que en la superficie, antes de sumergirnos, marca cero, por lo tanto siempre deberemos saber que a medida que nos sumergimos, soportaremos 1 atm., que proviene de la atmósfera.
Entonces a 20 mts. de profundidad, estaremos soportando una atmósfera absoluta de 3 atm., 1 atmosférica y 2 relativas.
Nuestro cuerpo es casi incompresible, salvo las cavidades que pueden albergar gases. Algunas de estas cavidades como ser los senos paranasales o los oídos pueden sufrir directamente el problema de la presión originando accidentes que pueden ser muy graves. Para ver un ejemplo práctico sobre este problema, debemos entender antes la ley de Boile y Mariotte, la que dice: "Una masa de gas a temperatura constante, varía su volumen en razón inversa a la presión ejercida sobre ella". Gracias a esta ley veremos que a 10 mts. de profundidad, soportando una presión absoluta de 2 atm., el volumen de este gas se reduce a la mitad, a 20 mts. de profundidad entonces su volumen se reducirá 1/3. Veamos algunos casos prácticos para saber como iniciarnos en esta actividad.
Cuando un buzo asciende luego de una inmersión, debe exhalar aire en pequeñas cantidades, ya que si retiene el mismo sus pulmones se desgarrarían, porque el gas contenido en ellos tiende a expandirse.
El oído y los senos paranasales, son cavidades que pueden aplastarse o deformarse por la diferencia de presión que se produce en una inmersión, los accidentes producidos sobre ellos, se conocen como barotraumatismos, veremos en detalle los mismos. Al descender, la presión del medio actúa sobre el tímpano, a medida que la profundidad crece, como ya vimos, crece también la presión, bien, esto sucede obviamente desde la parte externa, ahora para que no sucedan lesiones sobre el tímpano, las que pueden ser irreversibles, debemos realizar la maniobra de Valsalva, se realiza soplando fuertemente por la fosas nasales, mientras se presiona con los dedos la nariz tratando que no se escape el aire, de esta manera abriremos la Trompa de Eustaquio dejando que pase el aire y nivelando las presiones. Esta maniobra debe hacerse repetidamente ya que puede ocurrir que la diferencia de presión sea muy importante y el buzo no pueda realizar la maniobra. Generalmente el barotraumatismo sucede apenas en los primeros 5 mts.. Y la rotura de tímpano entre los 5 y los 10 mts..
Veamos otro caso que sucede muy a menudo, supongamos que el volumen de aire contenido en la luneta o visor se mantiene constante, al descender va a soportar una presión mayor, como ya vimos, entonces el buzo sufrirá lo denominado Squeeze, es decir un daño físico por no igualar las presiones entre el espacio cerrado de su luneta y la presión exterior del agua, los daños más leves son pequeños derrames o hematomas en la esclerótica de los ojos, hasta daños irreparables de los glóbulos oculares, para evitar este efecto "ventosa", bastará con insuflar aire, por medio de la nariz, dentro de la luneta, de esta manera equilibraremos las presiones.
Como pueden ver para disfrutar del buceo hay que conocer muy bien y respetar estrictamente sus reglas.
Ley de Boyle: "Una masa de gas a temperatura constante, varía su volumen en razón inversa a la presión ejercida sobre ella".
Ley de Dalton: "Cada gas ejerce su propia presión parcial en proporción al porcentaje del gas presente en la mezcla total de los gases.".
Ley de Henry: "Un gas se disolverá en un líquido directamente proporcional a la presión de este gas". Recordemos que el cuerpo humano contiene gran cantidad de líquido y el buzo toma aire a presión a diferentes profundidades.
La composición del aire que respiramos mientras que nos sumergimos es en realidad una mezcla de gases, 78% Nitrógeno, 21% Oxígeno, 0.03% Bióxido de Carbono y 0.97% de Otros gases. Pues bien estos gases pueden alterar nuestro metabolismo en una inmersión si no tomamos ciertas precauciones, a estos accidentes se los denomina de profundidad.
Intoxicación por monóxido de Carbono:
La hemoglobina de la sangre, la cual transporta el oxígeno, absorbe aproximadamente 200 veces más rápido el monóxido de carbono que el oxígeno, impidiendo que este llegue a las células y tejidos, lo que producirá intoxicación. Los tanques (botellones) para buceo autónomo se recargan de aire comprimido por medio de compresores, los cuales no siempre tienen los mantenimientos correspondientes y puede suceder que parte del humo de los motores de estos compresores, pasen al circuito de carga del tanque, en consecuencia, el buzo tomará un porcentaje importante de monóxido de carbono, lo que le ocasionará, mareo, dolor de cabeza, confusión mental, convulsiones y si la concentración letal llega al 0.1% producirá la muerte. Como precaución recargar los equipos en casas reconocidas en la actividad, en caso de tener los síntomas anteriormente mencionados, suspender el buceo inmediatamente y recurrir al médico.
Aeroembolia:
Es el más grave accidente debido a la sobrexpansión de aire en los pulmones. La presión del aire dentro de nuestros pulmones romperá las paredes alveolares y las burbujas de aire pasan directamente a la sangre, al corazón y luego por las carótidas al cerebro. Estas burbujas se concentrarán bloqueando los vasos sanguíneos, del cerebro, lo que causará inmediatamente la inconsciencia y la muerte. Este accidente se puede prevenir fácilmente; simplemente al bucear nunca retenga el aire en los pulmones al ascender, el mismo se deberá liberar paulatinamente al ir perdiendo profundidad. Exhalar continuamente. En caso de que se produzca la aeroembolia, transportar a la víctima con la cabeza abajo (30 grados aproximadamente), hasta una cámara hiperbárica.
Intoxicación por Bióxido de Carbono
Esto sucede cuando se retiene el bióxido de carbono por respirar muy corto y no dar tiempo a eliminarlo, esto puede pasar con los buzos novatos, que nerviosos o por que desean que el aire del tanque dure más tiempo no respiran normalmente. O bien cuando se realiza un gran esfuerzo físico, se produce una gran combustión muscular y aumenta el bióxido de carbono. Los síntomas son jadeo, debilidad, mareo, dolor de cabeza y pérdida de la conciencia. La piel toma un color azul oscuro (cianosis). En caso de suceder este tipo de intoxicación se debe colocar la víctima en reposo, y en lo posible suministrarle oxígeno. El aire con que se llena el tanque no debe tener más de 0.05% de bióxido de carbono.
Intoxicación por Oxígeno
El oxígeno puro tiene efectos tóxicos sobre el ser humano, cuando se respira a más de 10 mts. de profundidad. Por eso los tanques, a no ser para buceos profesionales a altas profundidades, se recargan con AIRE COMPRIMIDO y no con oxígeno, como el común de la gente piensa. Este accidente generalmente no sucede en el buceo deportivo ya que es muy raro que tome un equipo con oxígeno.
Intoxicación por Nitrógeno
Todos los gases inertes llegan a ser anestésicos cuando se inhalan a presión. El nitrógeno es uno de ellos y sus efectos son muy similares a la intoxicación por alcohol, por eso es llamado Intoxicación de los "Martinis", los síntomas son pérdida de coordinación, alegría, mareo, inhabilidad para comunicarse, despreocupación por completo, desmayo y ahogamiento. Para evitar esta intoxicación se debe ascender a zonas de menor presión e irá desapareciendo por completo.